José Emilio Pacheco

 LOS POETAS QUE LEÍ
POESÍA CONVERSACIONAL

Por Joel Lenner Castañeda Dueñas

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JOSÉ EMILIO PACHECO
Nombre completo
José Emilio Pacheco Berny
Nacionalidad
Mexicano
Lugar y fecha de Nacimiento
Ciudad de México (México), 30 de junio de 1939
Lugar y fecha de defunción
Ciudad de México (México), 26 de enero de 2014
Obra cumbre
Tarde o temprano (Poesía, 1980)
Obras importantes
El viento distante y otros relatos (Cuentos, 1963)
Morirás lejos (Novela, 1967)
No me preguntes cómo pasa el tiempo (Poesía, 1969)
Los elementos de la noche (Poesía, 1963)
El principio del placer (Cuentos, 1972)
Batallas en el desierto (Novela corta, 1981)
Alta traición, antología poética (Poesía, 1985)
Ciudad de la memoria (Poesía, 1989)
El silencio de la luna (Poesía, 1996)
Siglo pasado (Poesía, 2000)
La edad de las tinieblas (Poesía, 2009)
Movimiento Literario
Postvanguardismo - Coloquialismo
Datos biográficos
* José Emilio Pacheco comenzó a estudiar la carrera de Derecho en la Universidad Autónoma de México, sin embargo, la abandonó a los 19 años, para dedicarse a la escritura.
Importancia
* Premio Xavier Villaurrutia (1973)
* Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2004)
* Premio Reina Sofía de Poesía (2009)
* Premio Cervantes (2009)


A QUIÉN PUEDE INTERESAR
Que otros hagan aún
    el gran poema
los libros unitarios
    las rotundas
obras que sean espejo
    de armonía

A mí sólo me importa
    el testimonio
del momento que pasa
    las palabras
que dicta en su fluir
    el tiempo en vuelo

La poesía que busco
    es como un diario
en donde no hay proyecto ni medida


ALTA TRAICIÓN
No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
     es inasible.
Pero (aunque suene mal)
     daría la vida
por diez lugares suyos,
     cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
     fortalezas,
una ciudad deshecha,
     gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
     montañas
-y tres o cuatro ríos.


CAVERNA
Es verdad que los muertos tampoco duran
Ni siquiera la muerte permanece
Todo vuelve a ser polvo

Pero la cueva preservó su entierro

Aquí están alineados
cada uno con su ofrenda
los huesos dueños de una historia secreta

Aquí sabemos a qué sabe la muerte
Aquí sabemos lo que sabe la muerte
La piedra le dio vida a esta muerte
La piedra se hizo lava de muerte

Todo está muerto
En esta cueva ni siquiera vive la muerte


INDESEABLE
No me deja pasar el guardia.
He traspasado el límite de edad.
Provengo de un país que ya no existe.
Mis papeles no están en orden.
Me falta un sello.
Necesito otra firma.
No hablo el idioma.
No tengo cuenta en el banco.
Reprobé el examen de admisión.
Cancelaron mi puesto en la gran fábrica.
Me desemplearon hoy y para siempre.
Carezco por completo de influencias.
Llevo aquí en este mundo largo tiempo.
Y nuestros amos dicen que ya es hora
de callarme y hundirme en la basura.


LLUVIA DE SOL
La muchacha desnuda toma el sol
apenas cubierta
por la presencia de las frondas.

Abre su cuerpo al sol
que en lluvia de fuego
la llena de luz.

Entre sus ojos cerrados
la eternidad se vuelve instante de oro.
La luz nació para que el resplandor de este cuerpo

le diera vida.
Un día más
sobrevive la tierra gracias a ella

que sin saberlo
es el sol
entre el rumor de las frondas.


MAR ETERNO
Digamos que no tiene comienzo el mar
Empieza donde lo hallas por vez primera
y te sale al encuentro por todas partes


TARDE O TEMPRANO
Homenaje a Nezahualcoyotl *
I
No tenemos raíces en la tierra.
No estaremos en ella para siempre:
       sólo un instante breve.

También se quiebra el jade
       y rompe el oro
y hasta el plumaje de quetzal se desgarra.

No tendremos la vida para siempre:
       sólo un instante breve.

II
En el libro del mundo Dios escribe
con flores a los hombres
       y con cantos
les da luz y tinieblas.

Después los va borrando:
       guerreros, príncipes,
con tinta negra los revierte a la sombra

       No somos reyes:
somos figuras en un libro de estampas.

III
Dios no fincó su hogar en parte alguna.
Solo, en el fondo de su cielo hueco,
está Dios inventando la palabra.

¿Alguien lo vio en la tierra?

       Aquí se hastía,
no es amigo de nadie.

Todos llegamos al lugar del misterio.

IV
De cuatro en cuatro nos iremos muriendo
       aquí sobre la tierra.

Somos como pinturas que se borran,
       flores secas, plumajes apagados.

Ahora entiendo este misterio, este enigma:
el poder y la gloria no son nada:
con el jade y el oro bajaremos
       al lugar de los muertos.

De lo que ven mis ojos desde el trono
no quedará ni el polvo en esta tierra.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
https://www.theguardian.com/books/2014/jan/27/jose-emilio-pacheco
http://amediavoz.com/pacheco.htm
https://www.poemas-del-alma.com/jose-emilio-pacheco.htm

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